| El PCPE exige el inicio inmediato de conversaciones de desarme nuclear general |
|
|
| Viernes 20 de Octubre de 2006 20:59 |
Las
reacciones de las potencias imperialistas en estos días constituyen un
ejercicio de cinismo de quienes han demostrado reiteradamente que no
tienen ninguna voluntad de desarmarse. Antes al contrario, el gasto
militar de las grandes potencias crece de una manera constante, y las
intervenciones militares contra otros países se multiplican, ya sea con
agresiones directas, con las llamadas “misiones humanitarias” o con las
políticas coloniales y neocoloniales que se desarrollan bajo el imperio
del FMI, el BM y la OMC. La lógica de la carrera armamentista ha sido impuesta a la humanidad por el imperialismo yanqui desde los inicios del siglo pasado. Esta lógica criminal ha llevado a la realización de un gasto inmenso parasitario durante décadas que, utilizado con otros fines, bastaría para resolver todos los grandes problemas masivos de la humanidad: hambre, agua potable, enfermedades masivas, educación, sanidad, vivienda, etc. Hoy asistimos a un nuevo episodio de esa carrera armamentista, cuando la RPDC recurre a desarrollar su propio armamento nuclear como estrategia de defensa ante la creciente agresividad del imperialismo en la zona. Las reiteradas amenazas del Presidente G. Bush contra la soberanía de la RPDC, el proceso de militarización creciente del área geopolítica (30.000 marines en la zona sur coreana, un callado rearme de Japòn, la presencia de la flota yanqui del Pacífico, el apoyo de EE. UU. al rearme nuclear de la India y la aceptación del arsenal nuclear de Pakistán, etc.), así como una estrategia especialmente agresiva de las fuerzas imperialistas en Asia y Medio Oriente, constituyen factores amenazantes ante los cuales parece ser que solo el rearme nuclear de la RPDC se convierte en factor capaz de desequilibrar la hegemonía imperialista. Estas políticas desarrolladas por el imperialismo central -y con el apoyo de los imperialismos subsidiarios-, constituyen una amenaza creciente para la humanidad, pero especialmente para aquellos pueblos que tienen la voluntad de desarrollar sus propios proyectos políticos soberanos sobre la base de los intereses de las mayorías, como es el caso de la RPDC, Cuba, Venezuela, Palestina, etc. La RPDC ha presentado, en estos años de presencia del imperialismo en su suelo dividido, numerosas propuestas para la reunificación de Corea, para el desarme en la zona y, en última instancia, para una convivencia pacífica entre los distintos países del área. Todas ellas –en la lógica del empecinamiento del imperialismo en tratar de doblegar a la RPDC y su proyecto político independiente- han sido rechazadas por los títeres surcoreanos y sus amos yanquis. Ante esta situación, el Comité Ejecutivo del PCPE, exige que de inmediato se procedan a articular los mecanismos necesarios para iniciar un diálogo sobre la situación geopolítica del área, en el que el respeto a la soberanía, la convivencia pacífica, la reunificación de Corea, el desarme estratégico de la zona, la retirada de las fuerzas del ejército americano al sur del paralelo 38, la retirada de la flota yanqui del Pacífico, sean colocadas sobre la mesa de negociación. Todo ello en una línea estratégica de activar un proceso de destrucción de todo el armamento nuclear mundial. Por todo lo expuesto, el Comité Ejecutivo del PCPE, rechaza la resolución 1718 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que, una vez más, se pliega al mandato del imperialismo e impone un nuevo bloqueo contra un país soberano que construye su propio proyecto político alternativo, de manera independiente de los centros imperialistas. El Comité Ejecutivo del PCPE llama a todo el movimiento revolucionario mundial, al movimiento de solidaridad antiimperialista y a todos los pueblos del mundo, a defender la soberanía de la RPDC y el inicio de un radical proceso de desarme mundial. Ha de ser la lucha revolucionaria y antiimperialista, extendida a cualquier lugar del planeta, la que conduzca a que todo el gasto militar parasitario que se realiza hoy, se destine -sin demora- a abordar la solución a los grandes problemas de la humanidad, poniendo en primer lugar los intereses y la vida de las grandes mayorías; por encima de los intereses, hoy hegemónicos, de las oligarquías mundiales. Comité Ejecutivo del Partido Comunista de los Pueblos de España a octubre de 2006 |


Las
reacciones de las potencias imperialistas en estos días constituyen un
ejercicio de cinismo de quienes han demostrado reiteradamente que no
tienen ninguna voluntad de desarmarse. Antes al contrario, el gasto
militar de las grandes potencias crece de una manera constante, y las
intervenciones militares contra otros países se multiplican, ya sea con
agresiones directas, con las llamadas “misiones humanitarias” o con las
políticas coloniales y neocoloniales que se desarrollan bajo el imperio
del FMI, el BM y la OMC. 


