Martes, 11. Diciembre 2018

En 2016 TUI-PS lanzó el día internacional contra la privatización, para fortalecer y expandir la unidad en la acción de los trabajadores y de los pueblos del mundo en defensa de los servicios públicos y las funciones sociales de los estados. Del 22 al 26 de octubre, una vez más organizaremos iniciativas, manifestaciones, huelgas u otras acciones para crear conciencia sobre los efectos desastrosos de la privatización en las vidas de los trabajadores, pueblos y países, intentando fortalecer la lucha para prevenir nuevos procesos y revertir a los que se han realizado mientras tanto.

La obsesión privatizadora es una característica esencial del carácter del sistema mundial dominante, el capitalismo, especialmente en un momento en que la crisis y sus contradicciones se ven exacerbadas. La sobreproducción y la sobreacumulación de capital, la destrucción de las fuerzas productivas, la financiarización y la inversión solo en lo que es solvente, la mercantilización y privatización de todas las empresas públicas y áreas con fines de lucro, la creación de mecanismos que obligan a los Estados a garantizar los beneficios privados (asociaciones público-privadas), las fusiones y adquisiciones de empresas con el objetivo de aumentar los beneficios con la consiguiente degradación de los servicios, los derechos de los trabajadores y los recortes al empleo, la apropiación de recursos naturales conduce a una concentración y centralización de riqueza sin precedentes. Un sistema en crisis, basado en el dominio hegemónico de lasempresastransnacionales, ha llevado a la incautación de conocimientoscientíficos y técnicos (a menudoproducidos por institucionespúblicas y fondos de propiedad de todos), utilizandoesosresultados en particularen lasfuerzasproductivas y en elmundo del trabajo para aumentar la explotación de lostrabajadores, generando más paro e inmigración. Un camino hechoposible por una correlación de fuerzasdesfavorables para lostrabajadores y los pueblos y por la alianzaentregrandescompañías y aparatosestatales, queredujo a losestados al papel de espectadores en la producción y en la distribución de la riquezaproducida (por su concentración). Simultáneamente con el aumento de losimpuestos para quienestrabajan y quienesviven de ingresos del trabajo, se otorgancondonacionese incentivosfiscales a lasgrandesempresas y se facilita la fuga de capitaleshacialosparaísosfiscales. Los estadosestánprivadosdeliberadamentede fondospara garantizarlosserviciospúblicos y lasfuncionessociales de calidad, universales y asequibles del estado – vinculándolos a la deuda – alimentando la codicia por lasganancias de capital financiero. Por otrolado, existe una crecienteconcentración de poderpolítico en lasestructurassupranacionalesdestinadas a satisfacerlasposiciones de lasgrandesempresas, suprimiendocualquier intento por parte de los pueblos de definir caminossoberanos de emancipación, libres de cualquiercondicionamientoexterno, como en el caso de la Unión Europea y de losasìllamadosacuerdos de libre comercio.

La agresión y la guerra son cada vez más las políticas de las potencias imperialistas, así como la militarización de las relaciones internacionales, el ataque al derecho internacional, la venta de armas, la apropiación de recursos naturales, de los mercados y de las rutas energéticas. Al mismo tiempo, nos damos cuenta dela limitación de la libertad y de los derechos democráticos y de el crecimiento de la extrema derecha y de las fuerzas fascistas, promovidas por el gran capital, para allanar el camino a políticas aún más reaccionarias y a la negación del derecho al progreso y a la justicia social. El resultado de la apropiaciónprivada de lo quedebería ser público, es decir, de todos, es cada vezmás evidente. Se lesniega a lostrabajadores y a los pueblos su derechoinalienable a bienesesenciales, salud, seguridad social, educación, vivienda, transporte, justicia, cultura, etc. Los preciosaumentan, losdespidosaumentan, lascontratacionesdisminuyen, loscontratos y lascondiciones de trabajo y la prestación de servicios se degradan, elcierre de losservicios y establecimientos, la calidad y losderechos de lostrabajadores y de losusuarios se reducen. El ataque a losderechos de lostrabajadores en la administraciónpública tiene un doble efecto, empeoratanto a lascondiciones de trabajo y de vida, como delosservicios y de lasfuncionessocialesqueexpenden. La negación del derecho al trabajo, losrecortessalariales, elcongelamiento de lascarreras, el bloqueo de la negociacióncolectiva, laslimitaciones de la libertadsindical y otrosderechoscolectivos, especialmenteelderecho a la huelga, el aumento de lashoras de trabajo y la proliferación de la precariedadperjudica tanto a lostrabajadorescomo a losusuarios. Las consecuencias y lospeligros de la privatización son transversales, tanto para losasìllamadospaísesricoscomo para lospaísespobres, como en el caso del colapso de un puente en Italia (Génova), ejemploparadigmático, quedestaca la dimensiónreal de estosprocesos. Con la conovocatoria de esta semana contra la privatización, queremos denunciar sus efectos e intentar ampliar y fortalecer la lucha por su derrocamiento, defendiendo los servicios públicos y las funciones sociales de los estados, para combatir las evidentes desigualdades sociales y para hacer cumplir los derechos. Pero al mismo tiempo, sin embargo, pondremos en la agenda que es necesario y posible tener un sistema que racionalice la producción para servir a la sociedad y no para el beneficio privado.

Las acciones emprendidas por los sindicatos en esta área tienen como objetivo fortalecer la lucha en cada país como el terreno más fértil para la lucha más amplia de los trabajadores y los pueblos del mundo, respetando sus especificidades. Por lo tanto, lossindicatos de la UniónInternacional de Sindicatos de losserviciospublicos y otrossindicatosparticipantestrabajarán por la unidad en la defensa de losderechos y aspiraciones de lostrabajadores y de los pueblos:

– Oponendose a la externalización y a la privatización de losserviciospúblicos y de lasfuncionessociales de losestados;

– Apoyandoel aumento de lossalarios, la reducción del tiempo de trabajo y la mejora general del lascondiciones de vida y de trabajo de lostrabajadores;

– Pidiendo el fin de la inseguridad y el principio de que cualquier trabajo permanente debe corresponder a un bono laboral efectivo;

-Defendiendo el mantenimiento y la creación de puestos de trabajo con derechos y calidad. – Defendiendo la libertad sindical y el derecho a la negociación colectiva;

– Rechazandolaspolíticascaritativas y apoyando una distribuciónmás equitativa de la riqueza a través de la creación o de la mejora de losserviciospúblicos y lasfuncionessociales de losestados;

– Apoyando el fin de la libre circulación de capitales y el cierre de todos los paraísos fiscales, así como los asì llamados acuerdos de libre comercio.

-Luchando contra todaslasguerras de agresión y contra la militarización de lasrelacionesinternacionales, defendiendo la paz y la solidaridadinternacionalistas, poniendo fin a la injerencia en losasuntosinternos de losestados y de losbloques, principios del derechointernacional.

El TUI-PS es una estructura de categorìa y autónoma de la Federación Mundial de Sindicatos, que representa a 23 millones de funcionarios públicos y lleva a cabo sus actividades en el campo de la administración pública central, regional y local, en los servicios públicos y asimilados en todos los cotinentes.

Fuente:

Federación Sindical Mundial

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