25 | 06 | 2019

La lucha sigue en las calles sigue. Nuevamente este lunes los hondureños han salido a las calles en todo el país, en varios puntos se ha reportado toma de carreteras, los gremios de la salud y educación, después de más de un mes, siguen en resistencia contra la privatización de los derechos del pueblo.

Anoche, luego de una asamblea de la Plataforma para la Salud y Educación, se anunció un plantón y posterior movilización en las afueras de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en Tegucigalpa.

Desde tempranas horas este lunes, las instalaciones de la máxima casa de estudios del país, fueron tomadas por los universitarios que también se han sumado a la Plataforma. A eso de las 7:00 de la mañana, cientos de hondureños empezaban a congregarse para dar paso a la marcha con a lo largo del bulevar Suyapa.

Agonizando la semana anterior, la plataforma exigió nueve condiciones claves al Gobierno para acceder a un diálogo televisado, incluyente y con sede en uno de los precarios hospitales de Tegucigalpa. El régimen no ha cumplido hasta hoy, porque considera que ha sido suficiente con derogar los decretos PCM, que según se ha manifestado, privatizan los derechos de Salud y Educación.

En desesperación, según la plataforma, el Gobierno ha infiltrado a grupos del crimen organizado para realizar actos de vandalismo y saqueo de negocios, varios de los infiltrados han sido detenidos por manifestantes; sin embargo, anoche la amenaza de la Secretaría de Seguridad, omitiendo estas denuncias, informó que capturará a cada protestante que ande encapuchado.

La capucha se ha manifestado como un “escudo” del pueblo que no olvida la matanza y “guerra sucia” de la década de 1980, cuando las “tarántulas” del general Álvarez Martínez desaparecieron y asesinaron a políticos de oposición, estudiantes y dirigentes del movimiento social.

En su cuenta de Twitter, el gobernante, Juan Hernández, advirtió que las protestas ya no serán tolerables para su gestión, textualmente escribió: “El que se quiera manifestar, que lo haga, pero en paz, sin dañar a los demás, sin violencia. Eso ya no lo vamos a tolerar”. Omitiendo las alertas de organismos de Derechos Humanos, que denuncian la brutalidad policiaco-militar de las fuerzas de Seguridad del Estado.

También, como parte de la estrategia del régimen, el sábado, los activistas del Partido Nacional salieron con sus características camisetas blancas, que luego de una década, siguen atendiendo el llamado de figuras especialistas en fomento de miseria, violencia y marginación social.

El militarismo de las urbes, también se ha levantado “imponente”, aun así el crimen ha hecho de las suyas. Ayer domingo, se reportó la matanza de cinco personas en el norte del país. En Choluteca se ha identificado que el Ejército, incluso ha movilizado sus tanques, un escenario similar se ha observado en la carretera que conecta a Tegucigalpa con San Pedro Sula.

Nada ha detenido la lucha de los hondureños, que además siguen exigiendo a Juan Hernández, que renuncie a un mandato calificado de ilegal e ilegitimo, basado en la Constitución y los comicios electorales de 2017, los más dudosos de la historia “democrática” del país. 

Fuente:

El Libertador

Real time web analytics, Heat map tracking

on air

RedGlobe Links

Esta web utiliza cookies. Si continuas navegando, estás aceptándolos.