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Categoría: Venezuela

Lorena González, hace parte de la organización Juventud Rebelde y de la CONPI - Coordinación Nacional Pueblos Indígenas. Fue delegada en el Primer Encuentro Mundial Antiimperialista celebrado en Caracas entre el 21 y 24 de enero del año en curso.

- En representación de qué colectividades están asistiendo tú y los demás compañeros que vinieron contigo desde Colombia a este Primer Encuentro Mundial Antiimperialista en Caracas? Y qué tipo de trabajo político realizan en el seno de sus organizaciones?

-L.G.: Nosotros vinimos como delegados de La Guajira colombiana en representación de diferentes pueblos como el wayuu y el kankuamo. Igualmente en representación de la comunidad wiwa y de cabildos del pueblo zenu. Específicamente los jóvenes wayuu somos de diferentes clanes y procesos sociales. Hay integrantes de redes de comunicación propias en territorios étnicos, a través de las cuales se busca visibilizar la realidad de nuestras comunidades. También hay jóvenes que realizan actividades en aras de promover la preservación de nuestra identidad, usos y costumbres. También hay quienes trabajan en el ámbito ambientalista, en la defensa de los derechos humanos, o en el sector de mujeres. Es decir, como pueblo étnico tenemos una gran diversidad de experiencias políticas y sociales.

- Cómo fue para ustedes el encuentro con el pueblo venezolano y con otros pueblos del mundo en el marco de este evento?

-L.G.: Este Encuentro Mundial Antiimperialista fue una oportunidad de conocer, vivir, sentir y palpar la realidad de la República Bolivariana de Venezuela. No negamos las dificultades económicas por las que atraviesa nuestra hermana República. Pero en este espacio logramos compartir y expresar nuestras luchas, y esto nos une al pueblo venezolano, así como a muchos otros pueblos del mundo como Senegal, otros países de África, Ecuador, Bolivia, Argentina, Chile, Brasil.

Los pueblos que compartimos la Amazonía hoy la vemos gravemente amenazada. Igualmente muchos otros ecosistemas en nuestros países están en riesgo por la práctica del fracking, estrechamente relacionada con los incendios forestales que hemos visto en las últimas noticias. Los pueblos originarios somos los guardianes de nuestro pueblo y naturaleza. Luchamos exigiendo la garantía de tener derecho a la tierra, al territorio ancestral, al agua como derecho humano, y para preservar nuestro patrimonio natural e histórico.

- Qué relevancia tiene el antiimperialismo desde la perspectiva de los pueblos originarios en Colombia y la región?

-L.G.: Nos identificamos con el objetivo de este Encuentro Mundial Antiimperialista. Nuestra lucha no es ajena al principio del antiimperialismo. La Guajira es uno de los territorios que es priorizado por el Gobierno de Colombia de Iván Duque para favorecer los intereses de EE.UU., para realizar fracking, y en general imponer los intereses económicos de las transnacionales. Esta cruel realidad es indignante para nosotros como pueblo wayuu. La Guajira ha sido noticia en estos últimos 4 años por las elevadas cifras de niños wayuu muertos por desnutrición aguda y por falta de agua. Si no hay agua para nosotros como seres humanos es insólito que haya agua para el fracking.

Por eso, desde esta idea principal, nos unimos para crear una organizacion mundial de pueblos indígenas y ser parte de esta campaña en función de que muchos más pueblos indígenas, que no participaron en este evento, se vayan sumando. De este Encuentro salimos con la tarea de convocar para el 14 de febrero 2020 a La Guajira para la consulta y construcción del movimiento mundial antiimperialista de pueblos indígenas. Para esta campaña en Colombia quedamos como enlaces para conectar a aquellos que no se pudo invitar.

- Qué experiencias se llevan de este Encuentro? Qué balance hacen de su participación en este evento internacional?

-L.G.: Para nosotros que participamos como delegados fue importante ver que realmente muchos compañeros participaron en este evento. La principal experiencia que nos llevamos es haber podido conocer y relacionarnos con otros pueblos. Fue emotivo poder ver cómo decidían unirse. Tenemos temor por nuestra seguridad, ya que muchos fueron señalados por las noticias a nivel mundial, pero decidimos avanzar. Es justo y necesario que esto evolucione.

Estamos en comunicación con el MIUVEN - Movimiento Indígena Unidos por Venezuela; que cuenten con nosotros y nuestro respaldo para sacar adelante este proyecto, que además ha sido una petición de nuestra camarada Nicolás Maduro Moros.

Gracias a la compañera Keirineth Fernández, alcaldesa del municipio de Jesús María Semprún, quien es responsable de relaciones internacionales, y que fue quien nos compartió esta convocatoria.

Y a la compañera Aloha Núñez, ministra de los pueblos indígenas de Venezuela, felicitaciones por su gran labor y por tener el principio de continuar ese sueño de Bolívar inconcluso, que estamos despertando nuevamente: Colombia y Venezuela un solo país y una sola bandera. Nosotros como pueblo wayuu somos una gran nación wayuu entre Venezuela y Colombia.

Fuente:

Agencia Bolivariana de Prensa

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