Viernes, 21. Septiembre 2018

Pregunta: ¿Se puede hablar de una nueva alianza entre las fuerzas opositoras representadas por Randa Kassis, Qadri Jamil, Hayzam Mannaa y Ahmad Jarba, como contrapeso a la oposición radical que termina negándose a asistir y monta un escándalo en el aeropuerto de Sochi?

Respuesta: Hoy se ha celebrado un evento realmente único en los 7 años que dura el conflicto sirio.

Anteriormente, los representantes del gobierno y de los opositores ya se habían reunido. Al principio sólo eran los opositores de los grupos residentes en el exterior, luego, en Astaná, se dio un paso decisivo al conseguir que a la mesa de negociaciones se sentaran las delegaciones del gobierno y de la oposición armada, ya que hasta entonces no estaba representada en las discusiones de Ginebra. Gracias al diálogo directo entre personas que se enfrentaban empuñando las armas, se pudo crear, como usted sabrá, las zonas de distensión. Con todas sus fallas, estas zonas contribuyeron a rebajar notablemente el nivel de violencia. Lo reconocen todos, incluido el Consejo de Seguridad de la ONU.

El Congreso se planteó un objetivo mucho más amplio que el proceso de Astaná y, más aún, que las negociaciones de Ginebra en las que participan, como acabo de decir, sólo los opositores del exterior. Aquí conseguimos reunir bajo un mismo techo a los representantes de la parte siria oficial: parlamentarios, miembros del partido oficialista, delegados independientes y representantes de la oposición interna y externa, de tribus, que desempeñan un papel muy importante en la vida social de Siria.

Por supuesto, nadie esperaba reunir a todos los representantes de los diferentes grupos del pueblo sirio, sin excepción, tanto leales al gobierno como neutrales, independientes, opositores. No dramatizo el hecho de que dos ó tres grupos no hayan podido participar. Es el inicio del proceso destinado a poner en práctica la resolución 2254 bajo los auspicios de la ONU, en primer lugar en lo que se refiere al diálogo sobre lo más importante: en qué país quieren vivir los sirios. Para ello hace falta un consenso público. Precisamente esta clase del diálogo se inicia con la celebración del Congreso.

El Congreso aprobó la declaración que refrenda los principios básicos del futuro sistema estatal de Siria. No tienen nada de revolucionario. Son normas clave del Derecho Internacional: el respeto a la soberanía, la integridad territorial, a la independencia de Siria, a los derechos de todos los grupos étnicos y confesionales, al proceso político que no dejará fuera a nadie y permitirá a los sirios decidir por cuenta propia, sin injerencias externas, su futuro. También se aprobó la decisión de instituir el Comité Constitucional que integrarán los delegados elegidos hoy y, posteriormente, los representantes de los grupos ausentes, por diferentes motivos, en el Congreso. Este resultado (la creación del Comité Constitucional) se presenta a la ONU conforme a la resolución 2254. El trabajo de este nuevo organismo, el Comité Constitucional para la redacción de la Constitución siria, se organizará en Ginebra.

Confiamos en que el enviado especial del secretario general de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, al que el Congreso exhortó a brindar apoyo al Comité Constitucional, en plena concordancia con sus prerrogativas según la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU, organice el trabajo práctico. Esperaremos que no tarde en presentar ideas concretas al respecto.

Pregunta: ¿Cómo evaluaría el “informe del Kremlin”? ¿Rusia está preparando alguna respuesta?

Respuesta: El Presidente y el Jefe del Gobierno de Rusia ya se han pronunciado sobre el tema. Cuando vi por la televisión los apellidos incluidos en el informe me extrañó, en particular, una circunstancia. El encargo de preparar esta lista figuraba en la ley aprobada en agosto de 2017. Tardaron 5 meses en consultar los prontuarios en que aparecen los apellidos de los miembros del Gobierno y del Gabinete de la Presidencia. Se podría haber tardado mucho menos.

Pregunta: El Ministro de Asuntos Exteriores de Francia declaró ahora que las decisiones sobre el proceso político deberían tomarse en Ginebra, no en Sochi. Sabemos que EEUU propuso hace poco un “pacto para los cinco”. ¿Es una zancadilla? ¿Avanzará el proceso de Ginebra? Se ve que algunos socios quieren obstaculizar el proceso.

Respuesta: En cuanto a nuestro Congreso, se pronunció firmemente porque Ginebra cobrara un “segundo aliento”. O, si se quiere, el primero porque hasta ahora el trabajo avanzaba sin pena ni gloria. Es un gran apoyo a Ginebra y al papel de la ONU, desde luego, a tenor con la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU. Esto significa que todos los pasos deben darse solo si son aprobados tanto por el gobierno sirio como por la oposición. Aquí no puede haber dudas ni preocupaciones. Sin el consentimiento del gobierno ni tampoco de la oposición no se podrá hacer nada.

En cuanto a los comentarios que oímos desde París, Washington y otras capitales, nuestro Congreso se celebra “a cara descubierta”, con la participación del enviado especial del secretario general de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, los observadores invitados de todos los países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, de todos los países vecinos de Siria, de otros Estados árabes, de Kazajstán como anfitrión del proceso de Astaná.

Usted ha mencionado el documento redactado por cinco países que se reunieron primero en Washington y luego en París. Adelantaron ciertas ideas y las expusieron en el papel. Diría que esta actitud, el hacer las cosas a la chita callando, no se corresponde con el proceso de Ginebra, ya que se reunieron cinco países seleccionados arbitrariamente, sin invitar a los actores principales del arreglo sirio, sin hablar ya de las partes sirias que tampoco asistieron. Ni siquiera pensaron en ellas. Tampoco fueron invitados Turquía, Irán y Rusia siendo países garantes del proceso de Astaná aplaudido por todos. Me parece que estas reuniones secretas pueden frenar el proceso de Ginebra, ya que a alguien le podrá parecer que así se puede llegar a un acuerdo más rápido que con la participación de todas las partes sin excepción.

Nosotros, en cambio, avanzamos por este segundo camino. Sí, es mucho más difícil ponerse de acuerdo cuando a la mesa de negociaciones no se reúnen los correligionarios, como ocurrió en Washington y en París, sino las partes enfrentadas. Pero los acuerdos alcanzados entre las partes enfrentadas son mucho más estables, duraderos y seguros que las decisiones adoptadas en un ambiente de cónclave cerrado por los países que profesan una misma opinión y pretenden decidir por el pueblo sirio.

Al mismo tiempo, me gustaría volver a destacar que invitamos al Congreso a los representantes de todos los países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y de muchos otros Estados. Agradecemos a China, a la República de Kazajstán el que delegaran a sus enviados especiales para participar en el evento. Nuestros socios occidentales se limitaron a enviar a los diplomáticos de rango secundario de sus Embajadas en la Federación de Rusia. Como se dice, allá ellos.

Estamos abiertos al diálogo de cualquier nivel y formato. Lo principal es que cumplamos estrictamente el principio fundamental de la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU: sólo los propios sirios decidirán el futuro de su país. El objetivo de nuestro Congreso es crear las condiciones necesarias para ello. Creo que este primer paso, muy importante, a rasgos generales fue exitoso. Ahora esperaremos de la ONU los resultados derivados de los acuerdos conseguidos aquí. Por nuestra parte, brindaremos todo el apoyo necesario.

Los promotores del Congreso son los tres países garantes: Rusia, Turquía e Irán. Hoy, nos hemos reunido con nuestros colegas y hemos confirmado que promoveremos por todos los medios los resultados del Congreso una vez presentados a la ONU. Ayudaremos a Staffan de Mistura y a su equipo a alcanzar acuerdos con la participación de todas las partes sirias.

Pregunta: ¿Es posible que se celebre una segunda edición del Congreso?

Respuesta: No estamos intentando prever el futuro. Hoy, hemos acordado que los resultados del mismo se presentarán a la ONU con la esperanza de que estimulen el proceso de Ginebra. Staffan de Mistura posee todos los poderes estipulados en la resolución 2245 del Consejo de Seguridad de la ONU. Y el Congreso ha expresado hoy su respaldo a estos poderes y la petición de iniciar un enérgico trabajo para redactar la Constitución.

Fuente:

Ministerio de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa

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