Este fin de semana se reunirá en el pueblo de Mörfelden (Hesse, cerca de Frankfurt) el 20º Congreso del Partido Comunista Alemán (DKP). Este partido pequeño, que, sin embargo, es el más fuerte a la izquierda del Die Linke, convoca a sus congresos regularmente cada dos años. Sin embargo, los militantes del partido y activistas del movimiento progresista alemán esperan éste congreso con especial interés. Se espera una decisión sobre el futuro rumbo del DKP: O el partido seguirá despareciendo en el conjunto de movimientos y alianzas plurales, como lo favorece la actual mayoría en la presidencia del DKP, o los comunistas volverán a fortalecer su propia identidad como partido revolucionario obrero. Esa decisión también se manifestará en la elección de la futura cabeza del partido. La actual presidenta Bettina Jürgensen se presentará para la reelección, mientras su suplente Patrik Köbele, uno de los representantes de la corriente minoritaria en el DKP, desafiará a ella con su propia candidatura.