Rechazan »propaganda de guerra« del Presidente alemán
En Alemania crece el rechazo frente a las recientes declaraciones del Presidente Federal Joachim Gauck. En un discurso ante altos oficiales del ejécrito federal alemán (Bundeswehr), éste había elogiado las intervenciones de tropas alemanas en otros países como Afganistán, afirmando que »una democracia que funciona necesita esfuerzos, atención, coraje y a veces lo máximo que un hombre puede dar: la propia vida. Que ya hay de nuevos caídos alemanes es algo que nuestra sociedad, adicta a la suerte, sólo difícilmente puede soportar.«
Artistas, políticos y representantes del movimiento pacifista han entendido esas declaraciones del, según el protocolo, máximo representante del estado alemán, como una proclamación a favor de nuevas guerras e intervenciones alemanas. El diario »junge Welt«, de tendencia marxista, titula hoy: »¿Morir para Alemania? ¡No en nuestro nombre!« y recopila respuestas de destacadas personalidades alemanas frente a la propaganda belicista de Gauck.
Entre ellos hay el cantautor Konstantin Wecker, quien afirma: »Si alguien me quiere dorar la píldora para morir por la patria, eso me pone muy nervioso y atento. Me recuerda a una retórica de guerra que consideraba vencida ya desde hace mucho tiempo. Además, es una mentira que se defienda nuestra libertad en el extranjero. Sólo se trata de la libertad del mercado.«
La presidenta del partido Die Linke (La Izquierda), Katja Kipping, insiste que la participación de soldados alemanes en guerras en el exterior »es y queda, para el Die Linke, una clara violación de la Constitución.« El discurso de Gauck lo considera »mera propaganda de guerra« y añade: »La libertad de Alemania se defiende en las urnas electorales y no en el Hindukush. Guerra no debe ser un medio de la política, en ninguna parte del mundo.«
Para el Partido Comunista Alemán (DKP), su presidenta Bettina Jürgensen pide que se respete la voluntad mayoritaria de la población alemana y que se retire de inmediato todas las tropas alemanas de Afganistán: »Eso sería una parte de democracia que funciona.«
El último presidente del Consejo de Estado de la desparecida República Democrática Alemana (RDA), Egon Krenz, se queja especialmente sobre los ataques de Gauck contra las fueras armadas de la RDA, »el único ejército alemán que nunca participó en una guerra y que, en otoño de 1989, hizo todo para evitar violencia.« Krenz pregunta: »C¿uánto odio debe sentir una persona para meter el poder nazi hasta 1945 y la existencia de la RDA hasta 1990 en el mismo saco?
El teólogo católico Eugen Drewermann, que por orden del Vaticano no puede trabajar como sacérdote, afirma: »Guerra nunca puede crear paz, como tampoco un saco lleno de mentiras, aunque cuando lo había llenado el Presidente Federal. Lo que defiende el Bundeswehr no son los Derechos Humanos, ni hablar de la libertad en el mundo. La extensión de la OTAN persigue un sólo objetivo: la defensa de los intereses del capitalismo y la creación de un cerco sobre India y China.« Drewermann pide que Gauck, que durante la RDA se empeñaba como pastor evangélico, también indique al »problema moral« que de un soldado no sólo se pide que »muera con coraje«, sino que mate.
El diario »junge Welt« llamó a sus lectores de aportar comentarios sobre el discurso de Gauck. Varias docenas de ellos ya respondieron con correos electrónicos a la redacción del periódico en Berlín. El director del »junge Welt«, Arnold Schölzel, anunció que esas voces de la ciudadanía alemana serán publicadas en la edición de mañana.
