Titulares

En estado de histeria la jaurí­a del capital Imprimir Correo electrónico
Martes 25 de Diciembre de 2007 12:59
Con la orden de paralización de la construcción, emitida por el gobernador colonial Aníbal Acevedo Vilá, en Paseo Caribe se ha alborotado toda la bola de sanguijuelas capitalistas del país. Los ahora insomnes desarrollistas, constructores, banqueros, publicistas, dueños de medios de desinformación, y toda clase de explotadores, se congregan y declaran el estado de alerta haciendo causa común con el capo Madero. Era de esperarse que la lucha del pueblo contra Paseo Caribe les tocara en todo su pundonor y apelara a su sentido visceral de solidaridad. Hoy sangran por la herida y vociferan a coro la Asociación de Constructores, la Asociación de Bancos y El Nuevo Día. Mañana serán la Cámara de Comercio, la Asociación de Industrales. Y después, según se agudice la crisis de su modelo de explotación, darán cara por ellos sus representantes extraterrenales - sus reverendos, sus obispos- llamando a la calma y a la "paz social", que tanto añoran los otrora felices capitalistas ahora víctimas de la "fraticida lucha de clases".
Para aquellos que veían en esa lucha un asunto aislado y en todo caso ajeno a la lucha de clases entre explotados y explotadores tienen aquí una gran lección que educa más que mil libros y panfletos. ¿Cómo no se iban a solidarizar entre sí todos aquellos que por décadas han usado y violado las leyes - hechas para su beneficio y respetadas por ellos mientras les sean útiles- y el Estado -su Estado, hecho a su imagen y semejanza- que han saqueado a manos llenas y siempre cómo y cuándo les ha venido en ganas?

Sin duda temen- y el temor de esos capitalistas no es infundado. Saben que las masas desposeídas, explotadas, y cada vez más concientes del pueblo, vinculan entre sí, de manera creciente, todas sus luchas sindicales, comunales, ambientales- luchas que no están aisladas y que nunca podrán estarlo. Saben además que la solidaridad entre los de abajo crece y se consolida, que quienes luchan contra la impunidad de los Madero, luchan también contra el desalojo de comunidades en Villas del Sol (Toa Baja), Las Gladiolas y Las Monjas (Hato Rey) y Villa Cañona (Loíza), y una gran pléyade de luchas sociales todas conectadas por el combate de clase al mismo enemigo, que puede asumir distintos apellidos pero, que en síntesis es el mismo: el capital.

Los desarrollistas y los banqueros que les financian tiemblan. Sus sueños, de apropiarse de todas las playas para sembrar de condo-hoteles y apartamentos para millonarios, peligran de ser implosianados por las luchas que como en Paseo Caribe y en otros lugares germinan y proliferan.

Temen - y el tiempo dirá si sus temores son o no infundados- que después de la demolición de Paseo Caribe pueda no ser tan fácil, como antes, desplazar comunidades como pretenden -o adelantan con el apoyo de sus alcahuetes del gobierno- en Las Gladiolas, Las Monjas y Villa del Sol.

Escandalizada, la burguesía piensa que la privatización que esos ricachones capitalistas, y su gobierno, impulsan y adelantan con voracidad en la Autoridad de Energía Eléctrica, la Universidad de Puerto Rico y el Departamento de Educación, encontrará serios escollos o podrá no consumarse según sus mezquinos deseos.

En fin, temen, pero que nadie se llame a engaño, conservan todo su poder social - hasta que, luego de una lucha prolongada, los trabajadores y los desposeídos constituyamos una fuerza revolucionaria capaz de arrancarles todo su poder político y económico. En Paseo Caribe y en todos los frentes que dominan o se lanzan a conquistar, los astutos capitalistas utilizarán todos las triquiñuelas, trucos publicitarios, y bajezas, y sobre todo la violencia institucional del Estado. Acuartelados en La Fortaleza y el Banker's Club, cospiran, intrigan y se preparan para asestarnos un gran golpe.

Sin duda, con las victorias alcanzadas, significativas aunque parciales, el momento es de oprtunidades y retos. Para ello, las y los comunistas proponemos :

- Mantenernos alerta. No bajar la guardia. No confiar en ningún movimiento, o propuesta del gobierno patronal por "democrático" que parezca pues éstas sólo sirven como trucos de prestidigitación e ilusionismo para salvar los intereses de los explotadores capitalistas.

- Elevar el nivel de organización, de vinculación y coordinación de las luchas del pueblo.

- Apuntar en todo momento al verdadero enemigo - la clase capitalista con su gobierno y sus partidos.

- Y, con visión estratégica para las luchas proletarias, dar los pasos concretos iniciales para la construcción del instrumento revolucionario de las masas trabajadoras y desposeídas, el Partido Comunista de Puerto Rico, de clara ideología marxista-leninista.

Por Miguel Cruz Santos, publicado en Manifiesto, órgano de divulgación política de Refundación Comunista de Puerto Rico

 
 

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